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martes, 21 de julio de 2015

Mediación y silencio



Leo con atención el artículo de José Antonio Veiga "Silenciemos nuestra voz interior", al que podéis acceder a través de http://mediadoresvalladolidblog.com/2015/06/24/silenciemos-nuestra-voz-interior/. Recomiendo sus artículos por su sencillez y corazón. De su sencillez y corazón allegan los más sabios consejos a toda la familia mediadora. Aprovechémoslos. Comparte en su artículo algunas de las reflexiones y conversaciones privadas que mantuvo con Antonio Tula con ocasión de su visita a España en fechas recientes. Nos refiere que Tula le dijo: "Para ser buen mediador debemos bajar la voz interior, incluso silenciarla". Nos explica José Antonio Veiga que la voz interior a la que alude Tula es la del bagaje personal y profesional.  Comparto la idea y comparto la experiencia en otros terrenos de la vida. También entiendo que es una de las tareas más difíciles no ya del mediador sino de todo ser humano en el quehacer del descubrimiento de la vida, que es tanto cómo encontar el sentido a las cosas, no importa si pequeñas o grandes. Dar con el sentido de la vida es dar con la clave y la llave que nos abre las puertas del conflicto y nos adentra en esferas de armonía.  Todo ello me invita una vez más a reflexionar sobre el sentido de la mediación. ¿Cuál es para cada uno de nosotros el sentido último de la mediación? Cada cuál responda sinceramente a este interrogante, y si con tal sinceridad se aproxima uno a esta investigación, nos daremos cuenta de que antes o después habremos de silenciar nuestros deseos de protagonismo, nuestros deseos de reconocimiento por parte de terceros, nuestras creencias de "creer saberlo todo", nuestras ideas preconcebidas de todo.

jueves, 16 de julio de 2015

Coherencia y mediación


Acabo de leer un interesante artículo "Comprar lo que vendemos importa". ¿Aplican los mediadores sus conocimientos a sus propios conflictos?. Está publicado en  http://revistademediacion.com/revista_articulos/15_02/, su autor es Tony Whatling, y recomiendo su lectura a todos, a los que nos sentimos parte de la familia mediadora y a quienes no. Tanto unos como otros, y no importa mucho si lo hacemos de muy diferente manera, vivimos el conflicto y el anhelo de su resolución. Vivimos todos inmersos y no podemos o sabemos escapar a esta realidad dual "Conflicto-Armonía" o conflicto-acuerdo. Está en nuestra naturaleza vivir en plenitud, y a lo largo de la experiencia vital la Vida nos propone infinidad de relaciones. Todo es relación, y nadie escapa a ella. En esta relación se fraguan todos nuestros deseos, pensamientos y acciones. No es el distinto modo de relación lo que origina el conflicto; la diversidad es lo que hace coherente y maravilloso al Universo. Es más bien la perspectiva distinta que enfrenta y no comparte, lo que nutre y da vida al conflicto. El conflicto nace de la identificación con un modo de relación que niega los demás. Es sólo la comprensión del conflicto lo que garantiza su resolución. Hasta tanto no conozcamos en profundidad al sujeto que se relaciona no habrá muchas posibilidades de trascender el conflicto. El conocernos, el autoconocimiento, el conocimiento propio es imprescindible para trascender el conflicto e instalarnos en la armonía, una armonía que permite vivir en paz y serenidad cualquier diferencia a la que llamamos conflicto. Se que para muchos esto es pura utopía.  El tema, no obstante,  sugiere distintas cuestiones que merece la pena investigar:

viernes, 19 de junio de 2015

La mente enfrenta, el Corazón nos revela la unidad.


¿Encontramos la Verdad o la Verdad nos encuentra a nosotros? Nuestro anhelo de felicidad, de sentirnos plenos nos incita compulsivamente y sin conciencia por nuestra parte a buscar y buscar en lo interno y preferentemente en lo externo. ¿Qué es exactamente lo que buscamos? ¿Sabemos porqué buscamos? ¿Somos conscientes del modo en que buscamos? ¿Son los frutos y resultado de nuestras búsquedas permanentes o son por el contrario tan efímeros como el instante que se nos va de las manos?

Estas son preguntas que antes o después hemos de formularnos, en esta o en cualquier otra forma. Hemos de prestar suma atención a los hechos y acontecimientos de nuestra vida porque la Vida nos habla a cada instante y el sagrado mensaje que cada instante contiene nos provee no sólo de la clave sino de la Realidad última objeto de nuestra búsqueda.

Nuestros intentos de aproximación, de acercamiento, de encuentro con la Verdad siempre los realizamos a través de nuestra mente, que es tanto como decir con la memoria de lo que en nuestra vida hemos venido aprendiendo. Esta mente y la memoria del pasado siempre es limitada, y ni siquiera la suma de las memorias de quienes nos precedieron y de nuestros contemporáneos es suficiente para trascender lo limitado de la mente. Crremos que la suma de conocimientos nos hará comprender y trascender, pero ello es una falacia, una ilusión. Esta no es una cuestión a discutir, porque sería como ceder la Verdad a un terreno limitado, al de la mente, cuando la Verdad es Pura Experiencia del Ser, y la mente es sólo un instrumento a su servicio.

domingo, 15 de febrero de 2015

Sinceridad, perseverancia y buen humor

Esta invitación si la aceptas con sinceridad, perseverancia y buen humor te llevará a Ser consciente del Sujeto que está detrás de cada experiencia y a vivir desde allí.

La Vida no nos exige que seamos de una forma determinada. La Vida Es. La cuestión es saber que nosotros somos intrínsecamente Vida, parte inseparable de la Vida y que, por tanto, podemos adoptar cualquier forma, podemos elegir cualquier camino. La forma es expresión de la Vida vivida más o menos conscientemente, esto es, desde un saber qué sentido tiene cada acto en nuestra vida o desde un ir viviendo a remolque da las situaciones que se presenten, sean estas calificadas por nosotros de buenas o malas. La Vida no nos exige formas concretas, pero nosotros hemos de situarnos de frente a la Vida y entender cuál es el engarce entre la forma y la energía que nutre y da apariencia a la forma. En esta comprensión de la Vida y del vivir, la sinceridad es piedra de toque, es simplemente "vital", valga la expresión, es básica y fundamental. No existen recetas que dar, más bien sugerencias e invitaciones que estarán inevitablemente en la banda de frecuencia de aquel que eventualmente comparta intereses comunes con nosotros. ¿Qué es lo importante para cada cual, en cada momento? ¿Lo que es importante para nosotros es algo cambiante en el tiempo? ¿Donde ponemos nuestra atención?

sábado, 31 de enero de 2015

Voluntad, Amor e Inteligencia

Es una invitación a mirar, sentir, reconocer, querer, asumir y expresar en el vivir cotidiano los atributos sin límite de que disponemos y somos: Voluntad, Amor e Inteligencia.


Nada hay en el universo que no esté conformado por estas tres cualidades o atributos: Voluntad, Amor e Inteligencia. En cada tradición, filosofía, religión o corriente pueden ser denominados de distintas formas, pero más allá de los nombres nos concierne a todos descubrir y reconocer que todo en la vida es Voluntad, Amor e Inteligencia.

Voluntad es la Energía misma, dotada de un Propósito. Cabe decir aún más, la Voluntad es la Energía; la Energía es el Propósito que se manifiesta en la Vida. La Vida, es pues, Voluntad. Tomar conciencia de la Vida en sus infinitas manifestaciones es conocer cuál es el propósito de nuestra propia vida, que es parte de la Vida misma. No hay distintas voluntades separadas, no hay distintas energías separadas, no hay propósitos separados, no hay vida separada. Este es un reconocimiento esencial que hemos de hacer en nosotros mismos. En tanto que sintamos que estamos separados, ello se traducirá en que creeremos que mi voluntad es independiente de la tuya y de la de los otros; que mi energía es distinta de la tuya y de la de los otros; que mi propósito en la vida es distinto del tuyo y del de los otros. Creeremos, en fin, que cada vida está separada de la del otro y de los otros.

miércoles, 21 de enero de 2015

Descubriendo la Identidad Esencial que Somos

Perspectiva 360 grados es una invitación a comprender la identidad personal que creemos ser y a viajar en profundidad hasta descubrir la Identidad Esencial que Somos.


Esta invitación resume en sí todo el sentido de la existencia. La Vida es revelación. La revelación surge del reconocimiento. Nada hay fuera de la Vida. Toda ella es conciencia en innumerables grados. Vamos viajando de un grado a otro de conciencia. Todo es, pues, una toma de conciencia progresiva. Nuestro vivir nos presenta la oportunidad del ejercicio y desarrollo de nuestros talentos (grados de conciencia). Cada uno es regalado con aquello que exactamente precisa para continuar en el desarrollo y evolución de su conciencia individual. En este devenir pasamos de la conciencia fragmentada y dividida en la cual nosotros somos entidades independientes que luchamos por sobrevivir, a estados de conciencia en los que la unidad de todo lo existente va cobrando vida, primero en forma de lógico discernimiento, luego en forma de intuición, y finalmente en forma de evidencia plena. La unidad de la Vida es ley en el universo, donde nada es aparte de nada. Todo está en íntima relación, y a esa relación cuando es comprendida se le denomina Amor. El Amor es nexo de unión en esta relación interminable. A poco que miremos tenemos una necesidad vital que es la de compartir nuestros deseos, anhelos, gozos, realizaciones. Nada se completa sin el compartir de lo vivido.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Comprender nuestra naturaleza como seres humanos

Es una invitación a comprender nuestra naturaleza como seres humanos, nuestros estados: subconscientes, conscientes y supraconscientes.

Si en la última entrada hablábamos de la grandeza del Gran "Ser Amor" del Universo que es consciente de Sí y de sus fragmentos, es obligado señalar que somos tu y yo los fragmentos, somos tu y yo, quienes estamos embarcados en la aventura de la consciencia de sabernos parte de este "Ser Amor". El viaje, con sus interminables pasos y etapas, está jalonado de infinitas preguntas cuyas respuestas permanecen ocultas en el centro de sí mismas. La existencia es ese gran despliegue en el tiempo y en el espacio, es la Creación explicándose a sí misma en un océano de experiencias. Cada ser humano tiene en su interior la respuesta a sus infinitas preguntas, que son una a una las del mismo Universo. El sentido de la vida, de cada vida y de la entera Existencia se hayan en un centro, en un lugar de nuestra conciencia, de nuestro ser, al que tenemos perfecto alcance. La buena noticia es que basta estar en camino,  y todos lo estamos; basta querer con sinceridad hollar el camino, y todos lo somos aunque no lo sepamos; basta querer comprender para que la comprensión allegue. La comprensión, como el amor, es ineludible e inevitable, porque son la substancia del viajero y del viaje.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Una vida plena es posible, aquí y ahora





Frente al enunciado o título de este post, que bien parece una sentencia, lo que tengo que decir es que, lejos de serlo, lo que pretende es suscitar en Ti, en Quien lo lee, un estímulo para invitarte a que hagamos juntos una reflexión.
Esta invitación, por tanto, como todas las que compartiremos en este punto de encuentro, tiene que ver en este caso con un mirar la idea de si “una vida plena es posible, aquí y ahora” y mirarla, y mirarla y seguir mirándola no contentándonos con nuestras primeras respuestas acerca de ello. Se trata de ir un poco más allá de nuestra opinión particular. Si nuestra primera impresión nos dice que no, que una vida plena no es posible ni aquí ni en ninguna parte, y que tampoco es posible ni ahora ni nunca, vale. No vamos a llevarnos la contraria. La invitación sigue en pie. Miremos un poco más en profundidad. El mirar con sinceridad, el persistir en este mirar permite ahondar en zonas de nuestra conciencia, que aún siendo nuestra, permanecen muy inexploradas y es de donde surgen todas las posibilidades de respuestas y de certezas. Esto que afirmo no es sólo una idea –un negro sobre blanco- sino algo experimentable, constatable.