Mostrando entradas con la etiqueta conflicto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conflicto. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de julio de 2015

Mediación y silencio



Leo con atención el artículo de José Antonio Veiga "Silenciemos nuestra voz interior", al que podéis acceder a través de http://mediadoresvalladolidblog.com/2015/06/24/silenciemos-nuestra-voz-interior/. Recomiendo sus artículos por su sencillez y corazón. De su sencillez y corazón allegan los más sabios consejos a toda la familia mediadora. Aprovechémoslos. Comparte en su artículo algunas de las reflexiones y conversaciones privadas que mantuvo con Antonio Tula con ocasión de su visita a España en fechas recientes. Nos refiere que Tula le dijo: "Para ser buen mediador debemos bajar la voz interior, incluso silenciarla". Nos explica José Antonio Veiga que la voz interior a la que alude Tula es la del bagaje personal y profesional.  Comparto la idea y comparto la experiencia en otros terrenos de la vida. También entiendo que es una de las tareas más difíciles no ya del mediador sino de todo ser humano en el quehacer del descubrimiento de la vida, que es tanto cómo encontar el sentido a las cosas, no importa si pequeñas o grandes. Dar con el sentido de la vida es dar con la clave y la llave que nos abre las puertas del conflicto y nos adentra en esferas de armonía.  Todo ello me invita una vez más a reflexionar sobre el sentido de la mediación. ¿Cuál es para cada uno de nosotros el sentido último de la mediación? Cada cuál responda sinceramente a este interrogante, y si con tal sinceridad se aproxima uno a esta investigación, nos daremos cuenta de que antes o después habremos de silenciar nuestros deseos de protagonismo, nuestros deseos de reconocimiento por parte de terceros, nuestras creencias de "creer saberlo todo", nuestras ideas preconcebidas de todo.

jueves, 16 de julio de 2015

Coherencia y mediación


Acabo de leer un interesante artículo "Comprar lo que vendemos importa". ¿Aplican los mediadores sus conocimientos a sus propios conflictos?. Está publicado en  http://revistademediacion.com/revista_articulos/15_02/, su autor es Tony Whatling, y recomiendo su lectura a todos, a los que nos sentimos parte de la familia mediadora y a quienes no. Tanto unos como otros, y no importa mucho si lo hacemos de muy diferente manera, vivimos el conflicto y el anhelo de su resolución. Vivimos todos inmersos y no podemos o sabemos escapar a esta realidad dual "Conflicto-Armonía" o conflicto-acuerdo. Está en nuestra naturaleza vivir en plenitud, y a lo largo de la experiencia vital la Vida nos propone infinidad de relaciones. Todo es relación, y nadie escapa a ella. En esta relación se fraguan todos nuestros deseos, pensamientos y acciones. No es el distinto modo de relación lo que origina el conflicto; la diversidad es lo que hace coherente y maravilloso al Universo. Es más bien la perspectiva distinta que enfrenta y no comparte, lo que nutre y da vida al conflicto. El conflicto nace de la identificación con un modo de relación que niega los demás. Es sólo la comprensión del conflicto lo que garantiza su resolución. Hasta tanto no conozcamos en profundidad al sujeto que se relaciona no habrá muchas posibilidades de trascender el conflicto. El conocernos, el autoconocimiento, el conocimiento propio es imprescindible para trascender el conflicto e instalarnos en la armonía, una armonía que permite vivir en paz y serenidad cualquier diferencia a la que llamamos conflicto. Se que para muchos esto es pura utopía.  El tema, no obstante,  sugiere distintas cuestiones que merece la pena investigar:

viernes, 19 de junio de 2015

La mente enfrenta, el Corazón nos revela la unidad.


¿Encontramos la Verdad o la Verdad nos encuentra a nosotros? Nuestro anhelo de felicidad, de sentirnos plenos nos incita compulsivamente y sin conciencia por nuestra parte a buscar y buscar en lo interno y preferentemente en lo externo. ¿Qué es exactamente lo que buscamos? ¿Sabemos porqué buscamos? ¿Somos conscientes del modo en que buscamos? ¿Son los frutos y resultado de nuestras búsquedas permanentes o son por el contrario tan efímeros como el instante que se nos va de las manos?

Estas son preguntas que antes o después hemos de formularnos, en esta o en cualquier otra forma. Hemos de prestar suma atención a los hechos y acontecimientos de nuestra vida porque la Vida nos habla a cada instante y el sagrado mensaje que cada instante contiene nos provee no sólo de la clave sino de la Realidad última objeto de nuestra búsqueda.

Nuestros intentos de aproximación, de acercamiento, de encuentro con la Verdad siempre los realizamos a través de nuestra mente, que es tanto como decir con la memoria de lo que en nuestra vida hemos venido aprendiendo. Esta mente y la memoria del pasado siempre es limitada, y ni siquiera la suma de las memorias de quienes nos precedieron y de nuestros contemporáneos es suficiente para trascender lo limitado de la mente. Crremos que la suma de conocimientos nos hará comprender y trascender, pero ello es una falacia, una ilusión. Esta no es una cuestión a discutir, porque sería como ceder la Verdad a un terreno limitado, al de la mente, cuando la Verdad es Pura Experiencia del Ser, y la mente es sólo un instrumento a su servicio.

jueves, 11 de junio de 2015

Reconociendo las causas del conflicto



Queremos, anhelamos, deseamos la transformación de un mundo externo en el que el conflicto es factor predominante en la relación. Pero la transformación del mundo externo exige inexorablemente la comprensión interna, la comprensión de los propios procesos en los que cada uno está inmerso. La crítica no añade sino más conflicto. La paz exige el descubrimiento profundo y sincero de lo todo cuanto constituyen nuestros propósitos de vida, nuestras verdaderas motivaciones; en este afan por descubrir, el atento mirar que conduce a la comprensión deviene en revelación. Revelación es visión, es nueva perspectiva, es un resituarse en un marco de relaciones distintas. Todo propósito y motivación egocentrada nos mantiene anclados en la periferia del mundo, de un mundo que se caracteriza por la disputa y el enfrentamiento como fórmulas de garantizar el poder y la seguridad frente a todo lo que percibimos como peligroso, como diferente y externo a nosotros. Sólo en la convergencia y confluencia de todo propósito, allá donde no hay un motivo mío que se enfrente a un motivo tuyo se encuentra el venero de luz, comprensión y amor que participan del Propósito que unifica y da sentido a la Vida, a la Vida misma, de la que todo es expresión. La paz y el conflicto son escenarios distintos, son territorios de la conciencia y son transitables tanto como lo son los valles y montañas de nuestra geografía. Las rutas de lo interno son explorables. De hecho las transitamos sin saberlo porque lo más cierto es que externo e interno son áreas distintas de nuestra conciencia. Cada situación, cada circunstancia son la puerta que separa lo externo de lo interno. Urge la tarea de abrir puertas, de mirar desapasionadamente, de soltar el lastre de lo aprendido y con miradas nuevas de niño acercarse a ese centro común del que todos participamos. Sólo el gozo de lo compartido puede ser gozo perdurable. Presentida la esencia podemos ser, al tiempo, cualquier hoja del árbol y la rama, y el tronco que a todas sustenta.


lunes, 1 de junio de 2015

Percibiendo la Unidad

En nosotros existe una mirada mental que separa mi vida interior de mi vida exterior, y que separa también lo que yo considero mi vida de la vida que conforma todo "lo otro". Cuando aprendemos a ensanchar nuestra mente y abarcar como una sola vida tanto lo interior como exterior mío, cuando percibo como una sola vida lo que yo considero mi vida y la vida del otro, se produce en nosotros una unificación, una armonización de nuestra visión; cada cosa, cada circunstancia en nuestra vida adquiere y cobra sentido, razón última de ser. Este ensanchamiento de la mente es una expansión de conciencia y sólo es posible desde un centro que no niega ni mi yo ni tu yo, sino que afirma que la Totalidad está en el centro de cada particularidad; la misma Totalidad -no importa cómo la denominemos- es el Cento de tí y de mí, de cada circunstancia y de cada situación. Percibir simultáneamente (i) el trasfondo que une lo particular y (ii) lo particular, equivale a hacer realidad cualquier posible acuerdo, implica encontrar el Sentido del Ser, de toda la Vida con sus infinitas capacidades de expresión. El viaje hacia el centro de los opuestos es tan sólo la toma de conciencia de un peregrinar desde el aparente conflicto a la armonía esencial que subyace en todo, también en la perspectiva particular inherente al conflicto. Tras de lo aparente del conflicto se encuentra la oportunidad misma que es la Vida que se conquista a Sí misma desde un conciencia cuya visión es aún parcial a la que llamamos tu o que llamamos yo. El acuerdo es un ir de la mano que nos sitúa en el centro de toda posible Verdad. Ir de la mano es toda una propuesta, un reto, quizás el único que tenga sentido. Ir de la mano es dar muerte al conflicto. Ir de la mano es la solución.

viernes, 29 de mayo de 2015

El silencio de la mente apertura el Corazón


Disponemos de la posibilidad de un mirar en 360º, un mirar que unifica el campo de visión de quien es capaz de percibir con mente abierta y como espectador contempla. La mente cuando divide expresa el conflicto; el Corazón cuando acoge y recibe armoniza la vida. El silencio de la mente apertura el Corazón, nos torna disponibles para ser nuestra más genuina expresión, que acaba por mudarse en un simple y completo estado de Ser. Esta visión y este mirar nos unifica en un Todo que es al tiempo un yo y un tu unidos que se renuevan en cada instante como nueva creación.

martes, 24 de febrero de 2015

Existe una solución

Si no me conformo ante mi sentimiento de carencia, de falta de plenitud, de falta de respuestas, si está en mi naturaleza la demanda de una felicidad, de una inteligencia y de una capacidad de hacer debo saber que existe una solución porque no se puede sentir carencia de lo que no se es.

Porque existe una solución existe una invitación a compartirla. La invitación no es a que lo creas, es a que lo experimentes. Mientras tú creas que no es posible, lo que vivas será el resultado de tu creencia. Pero tampoco has de cambiar tu no creencia por mi creencia o por la creencia del otro. Se trata de trascender lo que en cada momento podamos creer, y se trata de trascender las expectativas de resultados que van ligados a las creencias que en cada momento tenemos. La creencia es y será siempre algo cambiante, pero el que Siente no.  La plenitud de Vida es algo mucho más sencillo que lo que nos propone la mente.  No tiene que ver con el creer o no creer, más bien tiene que ver con el Sentir y el Darse Cuenta de Quien Siente. La actitud de abrirse a esta observación sin críticas previas, sin prejuicios, sin una estado condicionado por mis opiniones, esa actitud es la que abre puertas y demuele muros por gruesos que éstos sean.

domingo, 15 de febrero de 2015

Sinceridad, perseverancia y buen humor

Esta invitación si la aceptas con sinceridad, perseverancia y buen humor te llevará a Ser consciente del Sujeto que está detrás de cada experiencia y a vivir desde allí.

La Vida no nos exige que seamos de una forma determinada. La Vida Es. La cuestión es saber que nosotros somos intrínsecamente Vida, parte inseparable de la Vida y que, por tanto, podemos adoptar cualquier forma, podemos elegir cualquier camino. La forma es expresión de la Vida vivida más o menos conscientemente, esto es, desde un saber qué sentido tiene cada acto en nuestra vida o desde un ir viviendo a remolque da las situaciones que se presenten, sean estas calificadas por nosotros de buenas o malas. La Vida no nos exige formas concretas, pero nosotros hemos de situarnos de frente a la Vida y entender cuál es el engarce entre la forma y la energía que nutre y da apariencia a la forma. En esta comprensión de la Vida y del vivir, la sinceridad es piedra de toque, es simplemente "vital", valga la expresión, es básica y fundamental. No existen recetas que dar, más bien sugerencias e invitaciones que estarán inevitablemente en la banda de frecuencia de aquel que eventualmente comparta intereses comunes con nosotros. ¿Qué es lo importante para cada cual, en cada momento? ¿Lo que es importante para nosotros es algo cambiante en el tiempo? ¿Donde ponemos nuestra atención?

domingo, 8 de febrero de 2015

La Expansión de la Conciencia, el inicio de una nueva visión

Es, por tanto, una invitación a la expansión de la conciencia, viviendo la aceptación de las formas cambiantes y permaneciendo en la Consciencia de la Identidad Esencial, Original, del Ser inmutable.

La Realidad no nos impone caminos, la Realidad se expresa como Vida en manifestación. Manifestación que es cambiante. ¿Te has preguntado porqué si todo está sometido a cambio, a transformación, por qué no lo aceptamos? ¿Porqué no aceptamos que cualquier forma o experiencia que vivamos tiene fecha de caducidad? La no aceptación es la perpetuación del conflicto y del sufrimiento. Perpetuación del conflico porque la Vida simplemente es pero yo, tu, nosotros, todos queremos que sea del modo que a cada cual convenga. Imponer un camino a la Vida es simplemente un disparate. Un disparate que los seres humanos hemos convertido en inconsciente compulsión. Este aceptar que la Vida Es, y que puede manifestarse de infinitas y variadas formas, este aceptar sencillo encierra una de las claves mayores para la realización del ser. La realización del ser es experimentarse como Ser, como Sujeto de las experiencias cambiantes. En tanto nos aferramos a las formas que el Sujeto experimenta convertimos a las formas en nuestra identidad, dejando postergado al Sujeto, olvidado, abandonado, recluido en las formas. Y cuando las formas que hemos convertido en lo importante sucumben al cambio, sufrimos la pérdida sintiendo que somos nosotros los que morimos con ellas.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Observación desapegada


Es una invitación a entender que la observación desapegada conduce a la apertura de la mente y del corazón y por ende a una visión completa, universal, comprendiendo la relación y conexión coherente y cohesiva entre todo cuanto existe.

Sigamos hilando en este taller experimental, y para ello retomo el hilo de lo dicho en el post precedente, para hacer de estas reflexiones un continuo, una prenda que pueda abrigarnos a todos del frío de nuestros conflictos y angustias. Así, la última invitación era de la trascender la imagen para llegar al Ser. Si decíamos que una fotografía no describe al ser fotografiado, si tan sólo nos da una imagen, una instantánea, convendremos que ese ser cualquiera que fotografiemos es un devenir incesante de momentos que se suceden en el tiempo. No tomemos al ser por su comportamiento en un instante de su vida. Cada instante es una expresión de ese ser en permanente estado de transformación. La visión de una pieza de un mosaico no nos ofrece la imagen de conjunto. Una pieza del puzle no nos ofrece la imagen del conjunto que conforman unitariamente todas las piezas. Esta sencilla analogía nos invita a mirar para ver si este patrón se reproduce en cuanto circunda a nuestro alrededor, en la naturaleza misma y todo cuanto la integra, sin excepción. Abrir la mente y el corazón a una visión unitaria, integradora que contemple todo el mosaico o todo el puzle requiere de nosotros que miremos con perspectiva en una observación desapegada.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

El respeto y el amor son ineludibles



Es una invitación a respetar todos los puntos de vista, y a entender que el respeto además de necesario resulta, en última instancia, algo tan natural como ineludible.
Si en el último post nos invitábamos a realizar un viaje al Centro del Ser, a ser viajeros sin fronteras, ¿podríamos imaginar que cada uno de nosotros se constituyera en una especie de agencia de viajes con pretensiones y facultades para imponer al otro dónde viajar, cómo viajar, con quién viajar y cuándo viajar? Locos estaríamos ¿verdad?. Pues quizás, si lo miramos con detenimiento, tengamos que reconocer y asumir que algo locos sí que puede que lo estemos…
Cada uno debe ser el viajero consciente de su viaje. Para ello  hemos de mirar y ver que mi viaje también transcurre por ti y que tu viaje transcurre por mi. Quizás al final del viaje, del tuyo y del mío, del mío y del tuyo, todos entendamos que solo hubo un viaje.

domingo, 23 de noviembre de 2014

El Espíritu de la Mediación - Conclusiones (10 de 10)



EL ESPÍRITU DE LA MEDIACIÓN
 
4. Conclusiones
Desde mi sentir y desde mi sentirme Ser, -y en otras palabras-, me atrevo a afirmar que la Mediación bien comprendida
  • es un estado de conciencia que obra como puente que conecta campos de conciencia, 
  • que sirve de manera cierta y práctica al Propósito mayor de trascender de la justicia a la Justicia, 
  • que permite hacer descender la Justicia a nuestras justicias, 
La Mediación bien ententida ayuda
  • a transitar la evolución
  •  y amar cada acto y situación concretas desde el reconocimiento a la revelación del sentido de la vida, desde la relación a la integración y comunión consciente con la vida, y desde el conflicto a la comunión en vida, porque unos y otros estadios de conciencia son, en síntesis, elementos varios pero todos esenciales de un mismo puzle, un universo en el que nada sobra y al que todos dan sentido. 

sábado, 22 de noviembre de 2014

El Espíritu de la Mediación - Coherencia interna de la mediación (9 de 10)


EL ESPÍRITU DE LA MEDIACIÓN
3. Coherencia interna de la mediación 

Veamos esta coherencia al análisis de algunos principios de la mediación
Imparcialidad. El art. 7 de la Ley 5/2012 de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles establece,
“En el procedimiento de mediación se garantizará que las partes intervengan con plena igualdad de oportunidades, manteniendo el equilibrio entre sus posiciones y el respeto hacia los puntos de vista por ellas expresados, sin que el mediador pueda actuar en perjuicio o interés de cualquiera de ellas”.
Cuando observamos lo particular –el conflicto- desde lo general –la esencia-, cuando observamos la periferia –el conflicto- desde la esencia –punto neutro- nos constituimos en señores de nuestros silencios más también de nuestras palabras y obras. El conflicto desaparece ante la conciencia de unidad. Es la conciencia de unidad la que permite el cambio de visión, la imparcialidad y el equilibrio en nosotros y entre las partes en conflicto. El mediador ha de ser equilibrio y equidistancia entre los mediados, y no hay mejor fórmula que la de posicionarse en el centro de los opuestos, en el medio, en el silencio, en el punto cero, en el punto neutro al que todas las tradiciones espirituales señalan como camino de retorno y al que desinteresadamente invitan. El mediador es el elemento esencial en el modelo de mediación y por ello ha de poder encarnar esa Esencia que es la Justicia.

viernes, 21 de noviembre de 2014

El Espíritu de la Mediación - Apuntando prácticas conscientes (8 de 10)


EL ESPÍRITU DE LA MEDIACIÓN
2.3 Apuntando prácticas conscientes


“La perla”, “el tesoro escondido”, “la vid y los sarmientos”, “el hijo pródigo” bien merecen sus parábolas, y si el gozo y la armonía son el fin al que las historias convidan bien valdría la pena asistir a tal banquete e investigar y constituirse uno en laboratorio de sí mismo, al acecho, abrazo y encuentro de este punto medio donde la ecuación desvela los rigores que anudan cada pregunta y su simétrica respuesta.

En la práctica, no se trata de hacer más leyes sino de que Aquella de la que dimanan todas: El amor, se observe, y que nuestras creaciones sean fruto de nuestras observaciones desde el Amor. Es la observación del Amor y desde el Amor que Somos lo que promoverá todo cambio esperado. Esto implica que sólo vale la autorreferencia, el compromiso sincero y genuino de uno mismo consigo y con el anhelo de la realización del Propósito último en que se asienta la Justicia. Esta decisión personal, voluntaria nos afecta a todos, bien como mediados bien como mediadores, bien como otros agentes que puedan intervenir en el proceso de realización de la Justicia. Esta metanoia, tránsito del hombre transitorio al hombre eterno no es cosa que se resuma en lo interno sino que ha de explicitarse en lo externo. La profesión de jurista, en su amplia concepción, como la labor mediadora son, como todo oficio prestado desde el corazón, la puerta de entrada a esta Lógica de la Unidad.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El Espíritu de la Mediación - Topografía de los holones-conciencia, topografía del conflicto (7 de 10)


EL ESPÍRITU DE LA MEDIACIÓN

2. 2 Topografía de los holones-conciencia, topografía del conflicto
Reiteremos parte de lo dicho: La falta de percepción de la disociación del hombre eterno-hombre transitorio mantiene a tales observadores en un holón o entidad ubicada en un espectro de conciencia –hombre transitorio- que se caracteriza por la percepción de un universo fragmentado, separado, desconectado de la Esencia que lo engloba y sustenta, y en el que el modo de las relaciones con sus códigos, normas y sistemas de resolución de conflictos son pauta y dan juego a los errores de esta distorsión perceptiva. Errores que son causa del conflicto y que en sus formulaciones más básicas tienen que ver con la necesidad del hombre transitorio de supervivencia en un mundo chato desconectado de lo superior; con la necesidad de autoprotección frente a toda amenaza que se percibe del exterior; con la necesidad de comparar y juzgar que cristaliza y separa unos modos de otros e incrementa nuestra identificación con las formas y no con el ser; y con la necesidad de llenar nuestra carencia de la Totalidad que intuimos derivada de nuestra condición callada de hombre eterno. Una perspectiva desde un holón de conciencia superior, trascendente, la que corresponde al hombre eterno responde a otra lógica de conciencia en la que la Unidad no sólo se percibe sino que se Es.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Compartir y disfrutar de una Visión de la Vida integradora, unitaria, armónica



La invitación es a compartir y disfrutar de una Visión de la Vida integradora, unitaria, armónica. La consecuencia natural de esta visión es la de dar muerte al conflicto, por muy utópico que parezca.

Continuando con nuestra invitación, se podrá observar que todos los post de los que nos serviremos para este compartir unidos y explorar en forma afectuosa e inteligente están o estarán (es lo mismo) entretejidos de un hilo dorado de propósito, de intención, de voluntad. El Propósito que nos anima es la comprensión de la Vida en un sentido amplio, fundamental, para lo cual trazaremos una visión de lo particular, y viendo y mirando profundizar en lo concreto a fin de descubrir Aquello lo que lo anima.
Esta tarea es común a toda persona no importa su aparente o transitorio rango o condición mundana ni su también aparentemente mayor erudición o ignorancia. Aquí cabemos todos.

El Espíritu de la Mediación - Ley y leyes, Realidad y realidades, Justicia y justicias (6 de 10)


EL ESPÍRITU DE LA MEDIACIÓN
2. 1 Ley y leyes,  Realidad y realidades, Justicia y justicias 


Esta reconciliación es despertar, es iluminación. Deviene cuando la Ley de la unidad en la multiplicidad es conocida y asumida. La Ley universal es Código, Cuerpo Jurídico Matriz y concurrencia y expresión de leyes que rigen cada cual en su dimensión correspondiente, que se correlacionan con los distintos estados y grados de conciencia de los múltiples observadores que a cada esfera dan vida, afectando a cada sistema de solución de conflictos considerados éstos, de igual forma, como holones, dando creación a perspectivas infinitas sinónimo de realidades distintas y justicias diversas. Así, en el marco de la evolución de los modos de solución de conflictos cada sistema representa o es parte de un singular proceso de creación normativa propiciador de realidades diversas de las que es predicable un determinado grado de justicia, propio de un estado de conciencia. La auto tutela y el empleo de la fuerza para la solución de los conflictos se corresponde con un tipo de código, de norma, de realidad y de justicia propios de un estado de conciencia incipiente.

martes, 18 de noviembre de 2014

El Espíritu de la Mediación - Abordando el conflicto (5 de 10)


EL ESPÍRITU DE LA MEDIACIÓN
2. Abordando el conflicto
En función de la perspectiva cabría afirmar, de un lado, que el conflicto es la substanciación, la materialización de la energía en un objeto determinado, podríamos decir que el conflicto se ha cosificado, es cosa; desde el lado opuesto cabría aseverar simplemente, que el conflicto no tiene sustantividad propia, es una idea en la mente del ser humano. Comprender el conflicto exige necesariamente acercarse a quien es agente y sujeto del conflicto, al ser humano, y al marco de relaciones en donde se suscita y resuelve. El ser humano en su faceta y escala de hombre transitorio, en su impulso inmanente de progresar presta su atención y su energía a todo aquello que experimenta como una compensación a su falta de conciencia de hombre eterno. Su carencia de conciencia de ciudadano-espíritu del universo ha de llenarla, y en su natural desenvolvimiento como alumno de la vida actualiza sus atributos –voluntad, amor e inteligencia-, se completa y realiza trecho a trecho, trance a trance. A tal fin el ser humano presta interés a las cosas, a lo externo, a sus creencias, de tal modo que el objeto de su interés, aún siendo transitivo y con fecha cierta de caducidad, deviene importante y esencial. Esto es así, porque como hombre transitorio todavía no ha actualizado en sí, no se apercibió de su propia condición de hombre eterno, trascendente. Tratamos en nuestra ceguera de suplir la Esencia con lo que provisoriamente hacemos importante.

lunes, 17 de noviembre de 2014

El Espíritu de la Mediación - Invitación a amar la labor mediadora (4 de 10)


EL ESPÍRITU DE LA MEDIACIÓN
 1. 3 Invitación a amar la labor mediadora
Aquí, reducido todo tiempo a presente, se nos emplaza a los juristas para, como “sacerdos”, vincular inteligencia, afecto y energías a la labor mediadora que, en un movimiento en espiral, representa y se muestra como una expansión de conciencia reunificadora. La mediación es, por encima y por abajo, por dentro y por fuera, y así lo proclamo, un acto de amor, de conciencia social comprometida en esa labor progresora de hacer de las leyes verdades no desligadas de sus manaderos esenciales. Sus frutos, no importan tanto los tiempos, serán la reconexión con la fuente, con la Ley que articula el despliegue del Ser en todos los seres.
Si a cada momento histórico le cabe ser dueño o esclavo de sus propias ideas y creencias, de sus mejores o peores realizaciones, es la nuestra, y en particular el tiempo vivido en presente, propiciatoria para un maridaje entre ciencia y corazón.

domingo, 16 de noviembre de 2014

El Espíritu de la Mediación - Al rescate del espíritu del derecho (3 de 10)


EL ESPÍRITU DE LA MEDIACIÓN
1. 2 Al rescate del espíritu del derecho
Se hace necesario rescatar del olvido el Espíritu y, sí también y por tanto, el espíritu del derecho, secuestrado y encarcelado por esta sociedad en extremo tecnificada. Este singular Reo, no obstante, se muestra siempre en presente como dádiva que como Amor nos regala para unión de todo extremo, en respuesta de toda pregunta y en solución a todo conflicto, también el del hombre transitorio-hombre eterno. El Amor nos insiste en que Él no es el preso sino nosotros los prisioneros del desamor. El Amor proclama que el hombre eterno es Dios y que el hombre transitorio son los modos en que Dios se multiplicó y regaló a sí mismo en su juego de relaciones y olvido; desde otra perspectiva, el hombre eterno es la Existencia y la conciencia plena del existir; por su parte el hombre transitorio es un modo de relación y de conciencia en proceso de realización como alumno de la vida, aprendiz de su dignidad universal.