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martes, 25 de agosto de 2015

Bendiciones

Bendiciones

La bendición ha de ser una constante en nuestra vida. Cada instante es la Vida misma que se expresa en infinitas formas. Comprender la bendición es ser Vida, es la puerta a una comprensión más plena, más feliz, es puro gozo. La bendición es algo profundo, interno, un fruto del silencio. La bendición es un regalo que nos capacita para ser lo mejor de nosotros mismos.

Ver video 08 Bendiciones



Bendiciones

viernes, 21 de agosto de 2015

Vislumbrando nuevas posibilidades de unidad


Bendiciones

Hemos de conocer los vehículos en los que nuestra conciencia habita. Hemos de saber que somos conciencia que se expresa a través de infinitas experiencias. No somos estos vehículos, los trascendemos. La Vida nos enseña que las experiencias y los vehículos de expresión son limitados, que hay algo eterno, sútil que intuimos. Hay que descubrir la intuición como herramienta de percepción de otros mundos o estados de conciencia que escapan, por ahora, del espectro de nuestra visión. Podemos escapar del conflicto. Podemos constatarlo, si sentimos una demanda interior. Podemos sintonizar esos mundos superiores a través del silencio.

Ver video 06 Vislumbrando nuevas posibilidades de unidad



Bendiciones

martes, 21 de julio de 2015

Mediación y silencio



Leo con atención el artículo de José Antonio Veiga "Silenciemos nuestra voz interior", al que podéis acceder a través de http://mediadoresvalladolidblog.com/2015/06/24/silenciemos-nuestra-voz-interior/. Recomiendo sus artículos por su sencillez y corazón. De su sencillez y corazón allegan los más sabios consejos a toda la familia mediadora. Aprovechémoslos. Comparte en su artículo algunas de las reflexiones y conversaciones privadas que mantuvo con Antonio Tula con ocasión de su visita a España en fechas recientes. Nos refiere que Tula le dijo: "Para ser buen mediador debemos bajar la voz interior, incluso silenciarla". Nos explica José Antonio Veiga que la voz interior a la que alude Tula es la del bagaje personal y profesional.  Comparto la idea y comparto la experiencia en otros terrenos de la vida. También entiendo que es una de las tareas más difíciles no ya del mediador sino de todo ser humano en el quehacer del descubrimiento de la vida, que es tanto cómo encontar el sentido a las cosas, no importa si pequeñas o grandes. Dar con el sentido de la vida es dar con la clave y la llave que nos abre las puertas del conflicto y nos adentra en esferas de armonía.  Todo ello me invita una vez más a reflexionar sobre el sentido de la mediación. ¿Cuál es para cada uno de nosotros el sentido último de la mediación? Cada cuál responda sinceramente a este interrogante, y si con tal sinceridad se aproxima uno a esta investigación, nos daremos cuenta de que antes o después habremos de silenciar nuestros deseos de protagonismo, nuestros deseos de reconocimiento por parte de terceros, nuestras creencias de "creer saberlo todo", nuestras ideas preconcebidas de todo.